Historias románticas y eróticas en formato mini

Placeres: eso que te hace vibrar, gemir, reír, retorcer de cosquillas o tensar de excitación. El placer de mirar, el placer de descubrir nuevas maneras de jugar con una botella, el de conectar con una desconocida de ojos transparentes, el de bucear entre las piernas de tu amante. El placer de comunicarte con alguien a través de la piel, de dejar de ser tan recatada o de lanzarte y seducir a aquella diosa en medio de un concierto. El placer que no necesita el sentido de la vista, el que moja sábanas con solo imaginarse, el de encontrar placer en una misma. El placer múltiple de las cosas cotidianas, el de una cita a ciegas que acaba en sorpresa. El placer de encontrar cariño en el sexo, de tomártelo con un poco de ironía, de reírte de los cuentos de hadas. El placer de ser valiente y mirarte dentro. Todas estas alegrías, en forma de dieciséis pequeños cuentos y dos poemas, las tienes aquí. 18 placeres para mayores de edad. Que los disfrutes.

Versión Kindle

  • Tamaño del archivo: 981 KB
  • Editor: M.C.Latorre; Edición: 1 (1 de marzo de 2018)
  • Idioma: Español
  • ASIN: B079WMDKSW

Tapa blanda:

  • Longitud de impresión: 105 páginas
  • Editor: M.C.Latorre; Edición: 1 (10 de marzo de 2018)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 1980391262
  • ISBN-13: 978-1980391265

Opiniones de lectores

caret-down caret-up caret-left caret-right
Pepitodelomo *****

Bueno, el amor y el placer no tienen medida, o al menos hay que admitir que cada persona puede medirlo con unidades distintas, pero está claro que en la variedad está el gusto y que lo bueno, si breve, lo es dos veces. M.C. Latorre es de esas escritoras con una sensibilidad tan inmensa que es capaz de asomarse con talento a un montón de situaciones eróticas diferentes (en este caso, hasta dieciocho) y otorgarnos el placer de su mirada, a veces cálida, a veces traviesa, otras provocativa, hacia los pliegues más carnosos de la erótica. Una autora que, sin renunciar al respeto por las bases del género, es capaz de ir varios pasos más allá (no os perdáis sus librojuegos eróticos «Solsticio Ardiente» y «Tocando el cielo», o su novela «Apnea») y hacernos jugar de verdad con nuestras fantasías. Y no menos importante: sabe escribir. Escribir con verdadero talento, digo, conociendo las bases de la narrativa y, en especial, del cuento. Cien por cien recomendable para quien quiera reconciliarse con el calor de la sangre y el hálito de una respiración entrecortada.

lobohombreriera ****

Fue precisamente por culpa de M.C. Latorre que comencé a leer literatura erótica con cierta regularidad, por lo que acercarme a esta colección de relatos breves ha sido por encima de todo un acto de coherencia. Varios de ellos los conocía ya de cuando los fue publicando en su web, pero juntos cobran un sentido especial y una unidad de conjunto que antes podía pasar desapercibida.

Una de las cosas más interesantes de este libro, por ejemplo, es que el titulo hace referencia no sólo a la extensión de los relatos (apenas dos o tres páginas en el caso de los más largos) sino al hecho de que la narración busca ahondar en el erotismo de los pequeños detalles: una mirada, el contacto de la piel con una prenda de vestir, un encuentro fugaz en el transporte público, hechos en apariencia mundanos que constituyen la base de aquello que el libro entiende por erótico. Por supuesto, el estilo de los relatos es muy variado y aparte de estos cuentos más sutiles hay otros muy explícitos y dotados de una energía muy particular, entre los que destaco "Inconfensable", mi favorito de todos.

Podría extenderme mucho más en cuanto a los textos pero sería difícil ya que son de estilos muy variados hasta el punto de que algunos se mezclan con otros subgéneros de forma muy evidente. Esto es algo que en algunas ocasiones hizo que el componente erótico quedara un poco de lado pero por fortuna no son muchos los cuentos en los que ocurre. Lo cierto es que es un libro que en sí mismo resulta más cerebral de lo que en un principio parece y a pesar de su variedad de temas se nota que hay una intención unificadora más allá de que todos ellos hablan de sexo de forma más o menos abieta. Muy recomendable, tanto si eres alguien que disfruta normalmente del género o no.

Cristina Gil *****

Sinceramente, hacía tiempo que no me sentía tan motivada a leer un libro, un trocito todos los días, un libro que me llamara y me adentrara en los personajes, que me hiciera sentir bien y desconectar de la rutina.

No acabas una historia y ya estás deseando leer que va a pasar en la siguiente, cómo va a ser o qué placer vas a encontrar.
Espero que no sea el último libro y sea el comienzo de una gran escritora. Felicidades.

PD: Añadiría otro pequeño placer, cuando acabas la última página de un libro y te sientes satisfecha. 😉

Os lo recomiendo, de verdad.